Concepto
La oratoria es descrita en términos generales como el arte de hablar
con elocuencia, es decir, en términos simples es la capacidad que alguien
dispone de hablar y exponer un punto de vista ante el público de modo claro,
atractivo y comprensible.
La palabra ‘oratoria’ proviene del término latino orare que significa ‘hablar o
exponer en público’.
Las habilidades oratorias de una persona son extremadamente importantes
cuando de convencer, persuadir o atraer al público se trata, y es por esto que
son especialmente trabajadas por políticos, publicistas, líderes empresariales,
figuras públicas y del entretenimiento, docentes, etc.
La oratoria basa su trabajo en el desarrollo del mensaje a comunicar, en
las estrategias argumentativas y en el llamado de atención sobre un público
determinado.
El arte de la oratoria puede darse en diversas situaciones y espacios.
Mientras es normal encontrar a personas con facilidad oratoria en eventos
programados tales como exposiciones, debates y charlas, tales situaciones
pueden darse a sí mismo de manera espontánea y cotidiana cuando las personas
que están incluidas en la charla disponen de tales capacidades argumentativas.
Según Albán (2005) define la oratoria
como el "Conjunto de principios y técnicas que
permiten expresarnos, principalmente de manera oral, con claridad, facilidad y
sin temores, ante un público numeroso y variado, con la intención de transmitir
determinado mensaje."
Características de la Oratoria
Integridad: Un discurso será eficaz
solamente si el comportamiento del orador testimonia su
mensaje,
Conocimiento: Es necesario que el que
habla posea una cultura general amplia, que le permita
contar con un vocabulario variado y adecuado a los receptores.
Confianza: La confianza en sí mismo y
la verdad de los argumentos despertarán el interés en el
auditorio.
Destreza: La comunicación
oral se beneficia cuando es apoyada por la facilidad de palabra,
el control de la voz y la coordinación de los
movimientos corporales.
Importancia del uso de la voz en la oratoria
Plantea
cabrera (2008) que el orador se apoya en su voz y desarrolla habilidades para
dominar adecuadamente las pausas, la entonación, la pronunciación y la respiración.
Puede ser que posea un timbre de voz estridente o agradable. Se
caracteriza por su intensidad, su altura, su timbre y su duración.
Premisa
fundamental es la educación de la voz porque así es más
agradable la intervención ante el auditorio. Además, si el orador la utiliza,
la modela y la proyecta bien, podrá brindarle a los oyentes un placer tan
significativo que desearán escucharlo y su voz quedará grabada en ellos.
Por eso
es de suma importancia aprender dos cosas: su utilización fisiológica para que
esta no falle debido a un recargo de trabajo y la aplicación
consciente de sus medios para lograr determinados efectos. Con
relación a estos aspectos es recomendable hablar con la presión de
aire óptima y hablar pausadamente, evitando así cansancio, agotamiento y, por
supuesto, una deficiente capacidad de expresión, la cual provoca a su vez, que
los oyentes pierdan, cedan en su capacidad de concentración.
Características de la voz
- El tono: suave, duro, dulce, seco, autoritario, etc.
- La altura: grado entre agudo
y grave. El primero suele asociarse con un estado de
agitación o alteración, el segundo con climas de mesura y afecto.
- El ritmo: la velocidad con
la que nos expresamos.
- El volumen: con
él demostramos si permanecemos tranquilos y controlados o hemos perdido la
serenidad.
- Evitar la monotonía. La
inflexión inadecuada al comenzar o terminar una frase.

No hay comentarios:
Publicar un comentario